Art Surf Camp,
Jack O’Neill, inventor del traje de surf de neopreno y a su vez una auténtica leyenda del surf, ha fallecido el pasado viernes 2 de junio a los 94 años de edad en California, Estados Unidos, por causas naturales y rodeado de su familia en su casa frente al mar en Santa Cruz. A su vez, Jack fue el creador de la famosa marca de surf O’Neill.
O’Neill siempre quiso surfear en las frías aguas del norte de California, por lo que experimentó con varios materiales hasta crear uno con el que fabricó el primer traje de neopreno con el que soportar las bajas temperaturas del mar. Gracias a él, este deporte dejó de ser exclusivo de las zonas con buen clima, lo que fue decisivo en su expansión por todo el mundo.
La primera tienda que abrió O’Neill fue en San Francisco en el año 1952, época en la que los establecimientos dedicados en exclusiva al surfing escaseaban mucho. El crecimiento de la empresa fue espectacular hasta convertirse en una de las marcas de surf más famosas en la actualidad. Actualmente su hijo es el que la lleva desde 1985. En la década de los ochenta O’Neill se convirtió en el principal diseñador y fabricante de neoprenos, y su marca se expandió por todo el mundo.
En una de las pocas entrevistas que concedió a lo largo de su vida afirmó: «Todo lo que quería hacer era practicar surf y cuando abrí la tienda en mi garaje pensé que tendría a algunos chicos a los que venderles trajes y con los que poder surfear. Uno de ellos me dijo: ‘O’Neill, vas a vender neoprenos a cinco tipos en la playa y después cerrarás el negocio». «Nadie está más sorprendido que yo por cómo ha crecido la empresa», añadió.
«Jack O’Neill; amante del océano, entusiasta de la navegación, pionero del neopreno, piloto de globo y fundador de la mítica compañía de surf O’Neill ha muerto en Santa Cruz, California, por causas naturales a los 94 años», ha informado la marca en Instagram. «Rodeado por su familia, Jack estaba tan enternecedor y alentador como siempre, reiterando su amor a su familia, su aprecio por la vida bien vivida, sus deseos para sus amigos y los océanos que amó, todo en la familiaridad de la que ha sido su casa frente al mar los últimos 50 años, con las famosas olas de su amada playa Pleasure Point rompiendo a sus espaldas», ha finalizado.